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sábado, 31 de mayo de 2008

Jueves

Hoy por primera vez me puse a releer lo que escribí en estos primeros 3 días. No sólo me sorprendí por la manera en que se me dio por escribir (usted no me especificó ninguna forma, es más no sé si esto lo voy a tener que leer yo o lo leerá usted, no sé). En fin. Es una sensación rarísima leerse. Más que nada por lo frío del texto. Me sorprendió leerme y entonar cada frase de una manera distinta a la que originalmente la escribí. Y me pasó a mi con un texto mío. No me quiero imaginar si esto lo tuviera que leer ud.

Me doy cuenta que hay infinitas combinaciones de este mismo texto. Esto usted lo puede leer e interpretar subjetivamente de infinidad de maneras. Es genial y al mismo tiempo me asusta. Por eso no me gusta el correo electrónico o el chat para comunicarme con alguien, prefiero la voz. Tiendo a repetirme mentalmente la frase que leo con diferentes entonaciones y de acuerdo a mi estado de ánimo interpretarla de diversas maneras. Es así que cuando estoy de buen humor y contento, leo un "tenés que venir...no podés faltar" como una invitación entusiasta y motivadora. Mientras que los días de capa caída, no es más que un regaño, un llamado al compromiso más indeseado, un recuerdo de mi madre obligándome a ir a un velorio de un desconocido sólo para evitar el "que dirán".

Me pasa lo mismo cuando voy manejando. Otra cosa que no puedo controlar es jugar con las patentes de los autos. de los número ya me aburrí, son 3 y no hay mucho para hacer. Pero con las letras me divierto y busco palabras. Juego a que antes del semáforo se me ocurran 3 palabras con las 3 letras en el orden en que figuran en la chapa. Dependerá de mi estado de ánimo si BCN es Bacán Obsecuente Abolición o Embolización Buchón Ablación.

Será por eso que se inventaron tantos adjetivos? para no ser malinterpretado? fea, horrible, antiestética, horrorosa, desagradable, no agraciada, mal parecida, atroz, imperfecta. Todos hablan de la misma mujer, dicen lo mismo pero significan cosas diferentes. Yo usaría imperfecta, o belleza rara, pero sólo por el optimismo compulsivo que tengo. Me cuesta horrores ver el medio vaso vacío.

Bueno, volviendo a hoy. Fue un día distinto. Luego de 3 días de esta experiencia, es mucho más fácil (o eso creo) abstraerme un poco y mirarme desde afuera. En realidad estuve todo el día abstraído. Anoche con Luciana la pasamos muy bien. Por ser una segunda cita y con lo que me cuesta relajarme, diría que fue un éxito, a pesar que me cueste usar esa palabra. Vimos una película de David Lynch, "Mulholland Drive" (la conoce?). Fue tan confusa como metafórica de lo que nos pasa a los dos. Ella hablaba entre sorbos de vino y sentía que realmente le estaba prestando atención. Cada neurona estaba concentrada en ella. Unas en lo que decía, otras en como se movía, otras en lo que realmente quería decir, otras en lo que ella quería que yo entendiera a partir de lo que me quería decir mientras me hablaba, otras en su boca...su boca.

A usted le parecerá lógico lo que le escribo. Una persona habla y la otra la escucha. Pero en mi caso no funciona de esa manera. Yo no lo controlo. Yo no lo elijo. Sucede. Normalmente mientras alguien habla estoy escuchando lo que dice, pensando en como me esta mirando y juzgando, analizando mis movimientos y postura intentando mostrar registro, recordando algún pasaje de un libro o película que se relacione con lo que esa persona dice, corrigiendo mentalmente posibles errores sintácticos o semánticos que pueda cometer, estudiando el porqué uso tal o cual palabra y al mismo tiempo intentando evitar que se de cuenta que escucharla es una dentro de las 10 cosas que estoy haciendo en ese momento. Le soy sincero, no es divertido. Me estresa.

Y ella esta un poco fucked up también, y eso me gusta. Todos lo estamos, pero en diversos niveles y magnitudes. Es muy rápida, la admiro por eso. Siento que aun cuando no terminé mi frase, ella ya tiene lista la respuesta inteligente a la misma. Y hasta se toma unos segundos mientras termino de hablar, regodeándose, como un gato juega con la laucha antes de comérsela. Fue un placer que entendiera una broma irónica que le hice...fue un verdadero placer. Es sentirse comprendido. Y creo que es lo que todos buscamos en última instancia. Buscamos identificación también. Cuando a una persona le gusta la misma película que a nosotros, nos hace bien, porque ahora pertenecemos ambos al grupo de "Nos gusta tal película". Y ya no sentimos que estamos solos...

Las cosas se irán dando. No me quiero poner presiones. Lo bueno es que me den ganas de verla nuevamente. Espero que sea recíproco. La noté cómoda y se lo hice notar. Hay pequeñas cosas con las que me doy cuenta que estoy cómodo y que la otra persona está cómoda. Una de ellas son los silencios. Los silencios cómodos. Los silencios descubridores de manchitas en los ojos. Los silencios de sonoros sorbidos de vino. Los silencios en donde se escuchan los gritos pidiendo un beso.

Bueno, mañana es viernes y a la tarde tengo cita con ud y veremos de que va la cosa. (por qué me estoy despidiendo como si fuera una carta?)

martes, 27 de mayo de 2008

retomando...

...Por el otro lado esta ella. Y cuando hablo del “otro lado” enfatizo ambas palabras. Es la forma mas simple de definirla y ,en una de esas, la única que tengo para hacerlo. No entiendo todavía que es lo que realmente significa ni donde queda ese “otro lado” pero se, en definitiva, que no está acá. Que no pertenece ni perteneció nunca a esta orilla. Cuando la conoces, es necesario que firmes un pacto narrativo; tenes que creer que todo lo que pasa en ese mundo es real mientras que estés dentro de sus limites. Después cuando salís (se sale?) es todo recuerdo o sueño.
Me parece que la vi por primera vez en esa librería de Callao y Riobamba agarrándose de los lomos. Esa era su forma de moverse creo, colgándose como si fuesen lianas. De un lado al otro del estante jugaba al abecedario en su jungla de nombres propios. No estoy seguro de que fuese ella, no estoy seguro porque mi chica de la librería tiene varios nombres y varias caras. Cuando se llama Agustina, por ejemplo, se pasa una hora viendo libros de arquitectura con esa carita de los que realmente le ponen pasión a la historia. Otro día es Alejandra, sentada en el pasillo de artes visuales mientras vive su vida en un libro de David Lynch., Magdalena toma un café mientras (re)corre todas las páginas. Lo que hago una y otra vez es jugar a encontrarla. Quiero creer por lo menos que era ella una y otra vez.

Nuestros nietos - sin embargo - van a escuchar que la conocí en una reunión de amigos en un bar, que me paso casi inadvertida, que no se detuvo el tiempo, que no hubo otra cámara lenta. Hablamos, si, pero cada uno desde la seguridad de que nuestro propio mundo nada tenia que ver con el del otro....

domingo, 18 de mayo de 2008

Paperback writer

Sr editor,

Es la primera vez que escribo a una revista. Le he escrito a novias, amigos, pacientes, empresas de servicios publicos, hasta a embajadas, pero nunca a una revista. En una de esas lo estoy haciendo por la necesidad de exteriorizar mi problema actual con colegas que posiblemente me entiendan , pero con la esperanza de pasar inadvertido. No solo por la seguridad e impunidad que me da usar un seudonimo, sino tambien por la tranquilidad de sentirme rodeado de letras de otros; para muchos lo que estan a punto de leer va a desaparecer en el mismo momento que empiecen a leer el proximo ordenamiento de palabras. Mientras tanto este es el mio, mi ritmo de perras negras, mi combinación perfecta de vomito epistolar, mis quince minutos de fama, mi obituario, mi partida de nacimiento.

Creo que no tengo que hablarles de mi profesión: soy psicologo, y si leyeron con atención, no les va a costar darse cuenta que tambien soy lacaneano. Papa y Mama asi lo quisieron creo. Durante mi infancia vi mi nombre escrito cientos de veces en paginas y lomos, lo que desperto mi curiosidad desde chiquito. Uno siempre cree - con ingenuidad en la infancia y con esperanza el resto de su vida - que los nombres le pertenecen por completo. El unico propietario es uno, los demas son versiones incompletas. Muchas veces todo empieza con un sonido, y asi reconoce que ciertas frecuencias se refieren a uno por el simple arte de la repetición. Entonces no existe mucha diferencia con el perro de la casa, un chico o una mascota responden de la misma manera ante ese impulso. La diferencia empieza cuando ese nombre se transforma en una palabra; tal vez somos perfectos desconocidos hasta que en cierto momento imperceptiblemente nos encontramos con nosotros mismos en una calle, nos damos la mano y nos presentamos. Uno se conoce cuando por primera vez escribe su propio nombre, lo interioriza y lo exterioriza con la palabra.

Y mi nombre estaba ahi, en cada biblioteca, en cada libreria. No habia que esforzarse mucho. Primero empezo como una simple curisidad, despues - creo - que se convirtio en un complejo acto de ego; me buscaba en cualquier lugar donde hubiese libros y/o revistas. Despues - obviamente - tenia que leer el contexto. Asi fue que empece a leer; aunque superficialmente pensara que se trataba de otros, adentro mio estaba seguro que siempre cada historia era sobre mi. Es la imperiosa necesidad de ser unico que tengo, de ser solamente yo.

¿A donde estoy yendo? ¿No es mucho preambulo? Quiza, pero esa ultima frase define y explica mucho de lo que estoy a punto de contar. No es mas que la historia de cualquiera, ya se, simple y nada cinematografica, pero es la mia. Y en estos momentos uno se siente tonto al no poder llegar al consuelo por el mal de muchos.

Vamos a llamarlo "Marcelo".

Marcelo llegó un Lunes. Su problema inconcientemente lo inhabilitaba empezar la terapia cualquier otro dia. Yo habia festejado mis 27 el sábado anterior, en una fiesta que valió la pena simplemente porque estaba ella. Simplemente que en ese momento no lo sabia. Entro y se presento con una oración casi perfecta y acto seguido me pregunto:
- Cual cree que es mi problema?
- No se - le respondi - , por ahora no veo que tenga ningún problema que pueda notar
- Pero debo tener alguno no? Me cree capaz de gastar estos $100 en charlar con usted si no tuviese ninguno? Calculando, esta frase ya me costo 0,93 centavos, y no dije nada. Noventa y tres centavos..¿Entiende? un colectivo me puede llevar a media capital federal con menos de lo que yo le pago por minuto. Ve ahora Doctor cuan lejos quiero llegar? cuan lejos me tiene que llevar?

Me dejo sin palabras, habia hecho mi experiencia con chicas que sufrian de panic attacks; no se si sus problemas eran mas simples, pero seguramente su relacion conmigo era de una total subordinación. Esta vez era diferente, tenia enfrente un ego obsesivo que hubiese disfrutado tanto curarse como ganarme en mi propio juego. Para él esto era un ganar-ganar. Seguramente estaba debil y queria recomponerse. Posiblemente este trastorno fue natural en él, vivio inseparable de su personalidad hasta algún momento de quiebre en el cual le temblo el mundo. "Posible corazon roto", escribi en mi cuaderno arte cuadriculado.

Ellas son lo que yo llamo disparadores. A diferencia de lo que muchos creen, tengo la seguridad que toda mujer es recupable en el propio corazon. La mujer no se "cura", por el simple hecho de que no hace falta hacerlo. La verdadera molestia de un fracaso en una relación aparece cuando uno ve sus propias mierdas en los pedazos desperramados del espejo que ella solia ser.

Es asi como mis profesores me enseñaron que no hay que analizar mas que las relaciones que se tiene con uno mismo. Que finalmente son la causa de cualquier fracaso.

Por que el problema siempre es la distancia. Pero no la fisica ( y mas cuando ya es mas apropiado medir el espacio en tiempo)sino la intangible; entre el querer ser y el ser, entre lo que sos y lo que fuiste, entre lo que querias y lo que queres ahora. Cuanto mas grande es el segmento que lo separa y cuando menos se entiende el mismo, mas se sufre. Mayor es la bronca. Contra uno mismo -rara vez - o contra el espejo que la muestra.

- Tenes una casi incontrolable necesidad de controlar hasta el ultimo detalle de la estructura que te impones - le dije jugando con la contradiccion -
- No creo que sea eso - me respondio mientras intentaba espiar mi anotador -
- Hacemos una cosa, hoy te ahorras los $100. Tomate el bondi tranquilo, pero para la proxima empeza a escribir todo lo que te pasa, todo lo que haces sin darte cuenta. Centralizate en vos. A partir de ahi vamos a trabajar.

Lo aceptó bastante bien. Me dio la mano, y se llevo mi anotador. Mientras que se iba, le arrancaba la primer hoja.


(continuara)

lunes, 28 de abril de 2008

Diario de un obsesivo - MIERCOLES


MIÉRCOLES


Haberme puesto a pensar en el desayuno ayer, hizo que me pasara todo el miércoles reflexionando acerca de otras actividades que realizo a diario de manera rutinaria y (no) me sorprendí al darme cuenta que hago sistemáticamente muchas cosas calcadas día a día.

Mi rutina de baño es una sinfonía. Recuerdo que de chico, empezaba lavándome el cuerpo y una vez que finalizaba me lavaba la cabeza. Al tiempo me di cuenta que al enjuagarme la cabeza, llenaba todo mi cuerpo de espuma y tenía que enjuagarme todo nuevamente. A partir de ese día, me empecé a bañar como la gravedad dicta.

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Secarme es una fórmula matemática. El orden, la secuencia, el paso a paso se repite una y otra vez. Se copia a sí mismo. Es un solo de violín. A la vista/oído es siempre igual, pero tengo que aceptar que cada día alguna pequeña modificación sufre. Sé que no puedo reproducir automatamente los movimientos. No tengo diapasones en mi cuerpo. Hoy unos milímetros más acá. Mañana unas gotas más de agua en la toalla. Pasado 3 cepilladas más en los dientes.

Y los olores...creo que simplemente voy cambiando de jabones para no aburrirme de oler siempre igual. Los seres humanos funcionamos por contraste. No podemos saber lo que es frío si no tenemos calor en algún momento. Nos gusta algo porque no lo tenemos. Y así...Por eso voy cambiando de jabón, para darme cuenta lo lindo que es bañarme y oler bien.

Venía posponiendo una llamada hacía tiempo. Tenía que contratar un servicio celular, que sólo era posible hacer por vía telefónica. Sabía que iba a tener que esperar en línea, por eso la continua postergación. Al menos era un 0800, si me hacían esperar pagarían ellos. El llamado lo empecé a las 16:15. Son las 16:40 y estoy escribiendo estas líneas. Tengo el cuello sosteniendo el teléfono, un principio de tortícolis y es la 25va vez que suena el tema de la empresa a la que llamé. Ya se la letra. Está en inglés. Ya la anoté en un papel con las notas que creo que lleva en cada estrofa. Después voy a intentar sacarla en el piano. Todavía no me atendieron. 26va vez. Me acaban de atender. Volví, me pasé 3 minutos hablando con un muchacho muy amable. 30 minutos de tiempo gastados en averiguar sólo un precio. No va a ser la compañía que contrate. El precio es el mejor por lejos pero si para venderme una línea tardaron 25 minutos en atenderme, no me quiero imaginar lo que demorarían si fuera cliente y tuviese un problema. No me gusta esperar. Esta Claro.

Hoy estoy particularmente nervioso. A la noche tengo una cita en mi casa. Prometí cocinar. Cuando pregunté que le gustaría que le cocinara, lo hice por miedo a hacer algo que no le gustara. El "Es lo mismo, lo que quieras" me paralizó. Se me abrieron todas las alternativas posibles. Y tener entre tanto para elegir a veces me abruma. Es que si ella hubiese dicho "Salmón rosado con risotto de hongos" podría hacer mi mayor esfuerzo para hacerlo. Y se pondría contenta porque le hice el plato que eligió, con toda mi dedicación. Eso suma. Por otro lado...pienso...si le hago el salmón con risotto sin que lo espere, puedo llegar a darle una linda sorpresa, ya que no creo que figure en su lista de "platos esperados"...y si no le gusta?...pero me lo hubiera aclarado, me hubiera dicho "Cualquier cosa, lo que quieras. Menos salmón, no me gusta"...o no...porqué nunca se le hubiese ocurrido que podría hacer salmón con risotto, no estaba en su lista de "platos esperados" y por eso jamás se le hubiera cruzado por la cabeza aclararme que no le gustaba el salmón por temor a quedar muy pretenciosa incluyendo en su lista de "no me gusta" un plato tan especial y caro...no sé...todo esto lo pensé en los 2 segundos que pasaron entre que me dijo "Cualquier cosa, lo que quieras" y yo le respondí "Ok, voy a pensar en algo rico"...no sé

Pero al mismo tiempo, si me dijo "Lo que quieras" es porque mucho no importa la comida, sino el hecho que venga a casa por primera vez. Y eso también me da miedo. Si fuera una más, que fácil sería. Yo tendría la situación controlada. Sacaría el manual e iría página por página. Manejaría los tiempos, la charla, los chistes, los temas. Jugaría de local (que irónico, porque está viniendo a MI casa). Pero no es una más. Y es tan difícil seguir el manual con una que nos gusta en serio...es una chica que no conozco hace mucho, pero no por eso puedo evitar hacerme expectativas.
Es que es prospect doctor!

Le cuento , yo divido a las mujeres en 2 grupos: las propect y las otras. Las prospect, son las que con sólo 10 segundos de verlas y escucharlas, me doy cuenta de que podrían funcionar como mi pareja. No me pregunte que hago. De eso se encarga mi cerebro. En no más de 10 segundos la hace pasar por múltiples pruebas, filtros, tamises. Los 5 sentidos se concentran y trabajan mancomunadamente para examinarla. Se lo aseguro, 10 segundos. Es increíble el torrente de información que mi cerebro procesa en tan poco tiempo. El más mínimo detalle es percibido. 10 segundos. Automáticamente me doy cuenta si es una del montón o realmente vale la pena. El común de la gente lo llama amor a primera vista. Yo le puedo asegurar que el amor acá no tiene nada que ver. El amor llega con el tiempo.

Sos ojos. Hola. Su mirada. Hola. Su postura. Sabés si falta mucho para que termine?. Su voz. No sé, la secretaria salió y recién llego. Su entonación. Vos a que hora tenés turno?. Sus movimientos. A las 7. Su pelo. Ah, después que yo, menos mal, estoy apurada. Su risa. Sí, me equivoqué de horario y voy a tener que esperar un rato largo. Sus dientes. Bueno, por lo menos tenés...a ver...una Viva del 2003 y una Para Ti especial Otoño para entretenerte durante la espera. Su ironía. No gracias, me traje un libro para estas ocasiones. Sus manos. A ver...me lo prestás...?. Su piel. Sí, tomá...Su perfume. Que lindo...me encanta Cortázar...perdón, que mal educada, Luciana. Su olor. Tomás, encantado...10 segundos doctor...10 segundos

martes, 22 de abril de 2008

Bloom's Day

From: ulisesgilardoni@gmail.com
Sent: Wednesday, April 23, 2008 2:02:52 AM
To: lromero@tenaris.com
CC: luchy-romero@hotmail.com
Subjet: Fw:Cuestion de martes

Otra vez soñe con vos.

Te digo porque recien me desperte y acá todavia estabas. 2 am , deberias estar durmiendo.

O no con vos, soñe con la idea de vos. Hay que llenar el silencio. No lo imagino, no lo recuerdo. Sueño y recuerdo se confunden tanto a veces, mismo fondo, misma forma, misma puertita metafisica para escapar de la que me creo que es la realidad. Y de vos escapo a vos, girandote en tres sesenta, creandote en mi para no olvidarme que existis cuando estas al lado mio. Humedad en el ambiente. Luciana camina entre la gente para entrar al subte, y se mete. Entre la gente. Algo me olvide, de responderte pensas, me olvide de liberarte de la preocupación que vas a sentir cuando sueñes conmigo. Olvido, recuerdo, sueño, todo lo mismo. Luciana se confunde. Ulises se confunde y finalmente deja a su último paciente que odia esperar; detesta aguardar hasta al final de sus propias palabras. Quiere que terminen, ya si es posible, y asi empezar lo próximo, y asi esta mucho mas cerca de lo próximo y lo próximo que lejos que esta cuando uno tiene que esperar. Sobre la mesa el diario y la nota agraria. La teoria de los dos demonios. Y el subte que debe seguir, dos , tres estaciones, cena y a la cama. Otra vez 16 (diez y seis) de Junio por un rato mas. Computadora cerrada, silencio que se llena con recuerdo primero, y despues con sueño. Hasta las dos de la mañana que acá estas y ahora no hay nada. Me preocupo y pienso teorias. Detestas esperar y detesto esperarte, y recuerdo, y te lo recuerdo por si pensaste que lo soñabas.

Stephen.


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From: ulisesgilardoni@gmail.com
Sent: Tuesday, April 22, 2008 5:06:34 PM
To: lromero@tenaris.com
Subjet:Cuestion de martes


Como siempre, se viene cayendo la tarde y me ilusiono. Vamos a comer? tenes algo organizado?

beso!

Ulises

viernes, 18 de abril de 2008

Diario de un obsesivo - MARTES


MARTES


Me acabo de dar cuenta hoy. Seguramente hice lo mismo ayer y siempre, pero me di cuenta hoy. Y me di cuenta porque ya empezó a hacer frío y la leche me la estoy calentando. Tardo exactamente 2 minutos en hacerme el desayuno. 120 segundos. No digo "2 minutos" como una expresión. El microondas me avisa. Son exactos 2 minutos.

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MARTES

Me acabo de dar cuenta hoy. Seguramente hice lo mismo ayer y siempre, pero me di cuenta hoy. Y me di cuenta porque ya empezó a hacer frío y la leche me la estoy calentando. Tardo exactamente 2 minutos en hacerme el desayuno. 120 segundos. No digo "2 minutos" como una expresión. El microondas me avisa. Son exactos 2 minutos.

Después del baño, voy a la cocina. Abro la heladera. Saco la leche, la mermelada, el jugo y el queso. Agarro una taza. Le pongo 1 sobre y medio de edulcorante y media cucharita de café instantáneo. Lo lleno de leche y lo pongo al microondas a 1000w durante 2 minutos. En ese tiempo, unto 4 galletitas de agua con queso primero y dulce después. Me sirvo un vaso de jugo. Llevo todo a la mesa y en el camino agarro el rollo de servilletas de papel. Cuando terminé de acomodar todo, suena el microondas avisando que la leche ya está lista y con el grado de temperatura que a mi me gusta. Y siento alivio. Alivio porque terminé justo antes de que sonara el microondas. Alivio porque le gané al microondas. Alivio porque no se que hubiera pasado si demoraba más.

A la tarde fui a hacer un trámite y cometí el error de no llevar nada para leer. Siempre en el auto tengo al menos 1 libro y alguna revista. No me puede pasar nada peor que encontrarme en un lugar donde tengo que esperar y no tener algo para leer: cuando llevo el auto al lavadero, en un bondi, en la sala de espera de un médico. Creo que nunca voy a poder superar mi terror a la espera, mi fobia a las colas. Se que suena exagerado, pero no lo es: sufro horrores esperando sin hacer nada. Es mi peor condena.

Saqué número: el 56. En ese mismo momento de uno de los boxes gritaron "34": 56 menos 34, 22. Son 3 atendiendo. 22 dividido 3 es 7. Cada persona tarda aproximadamente 5 o 6 minutos. 5 por 7, es 35. Tengo mínimo 40 minutos de espera. Cuánta gente hay sentada esperando?...17. O sea hay 5 personas que o sacaron el número y se fueron a hacer otra cosa, o simplemente cansados de esperar abandonaron el trámite y sus números serán requeridos inútilmente. Entonces no son 22 los que faltan, quizás sean 17. 17 dividido 3, es 6. 6 por 5 es 30. "35" grita un señor gordo, con cara de estar contando los días para jubilarse.

Por qué las cuentas doctor? No puedo dejar de hacer cuentas. Todo lo veo como si fueran números y están ahí esperando que los cuente, que los use, que los multiplique, que les dé vida. Por qué las cuentas? Están ahí, me seducen. Me llaman. No puedo evitarlo. Son como cantos de sirena, usted me entiende doctor. Es la manera que tengo de pensar, es la forma en que me armo las ideas en la cabeza. Imagino que a un músico le pasará algo similar, verá todo como notas, arpegios, armonías, escalas. Y un pintor? Pero yo no soy matemático...los números...las cuentas...están ahí, siempre...

Momento, si hay 5 personas que no están y suponiendo que se fueron a sus casas, es muy probable que hayan tirado su número antes de irse. Me paseo por la sala. Miro el piso desinteresadamente para no levantar sospechas. Me daría vergüenza que alguien me viera levantar un número del piso. A mi me caería mal que alguien lo hiciera. Sin embargo no me siento mal si lo hago yo. Veo algunos números. "36 por favor”. Están todos arrugados. ¿Por qué la gente arruga los números antes de tirarlos? Levanto uno cuando nadie me mira. O eso creo. Es el 98. Debe ser de la anterior serie. Efectivamente, tengo el 56 B. Este es 98 A. No me sirve. Encuentro otro, el 25 A. Tampoco. Voy a la vereda. La gente es sucia, ¿por que no tirarlo en la vereda? Encuentro 3. Dos no sirven. Pero el tercero es el 52 B. Bien! La búsqueda no fue infructuosa. Gané 4 lugares. Técnicamente 3, ya que cuando llamaran al 52, si yo no lo hubiera encontrado, nadie hubiera ido y llamarían automáticamente al 53. O sí iría alguien. Quizás alguien encontrara el número tirado. ¿Por qué no puede haber otro como yo, que busque números tirados? ¿Por qué no? No, no creo que nadie haga lo que hago yo...

Entro nuevamente a la sala de espera. El cartel rojo marca el 36. No paso nada mientras estuve fuera. Veo el rollo de números. Me acerco a ver por qué número van para saber cuál hubiera tocado si hubiese entrado en ese momento: el 63. Me pongo contento. Tengo el 52 y el 56. Pasaron 5 minutos desde que llegué. O sea que entran a razón de 1,2 personas por minuto. (¿Para que sirve esa cuenta?). Se acerca una señora a sacar número. Me adelanto y le regalo el 56. Me mira, sonríe y agradece. Me acerco al rollo de números y saco el que iba a sacar la señora. Me guardo el 63 en el bolsillo. Sigo caminando por la sala de espera. La gente ni me mira. No les sorprende que alguien simplemente no pueda estar sentado. Me acerco a un rincón de la sala. Hago caer el 63 al piso, de frente, mirando hacia arriba. Para que en un rato, algún inquieto como yo, buscando en el piso un número más bajo lo encuentre y agradezca al destino o a la suerte. Pero, ¿para qué? Si no hay gente que haga las cosas que hago yo...no hay.

martes, 15 de abril de 2008

Diario de un obsesivo - LUNES


LUNES

Que raro ponerme a escribir estas cosas. Leyéndome a mi mismo. Descubriéndome (que gay que suena!!). Viéndome desde afuera. Quizás tendría que haberlo hecho antes. No se. Pero no me puedo lamentar. Por suerte, aunque tarde, lo estoy haciendo. El doctor tenía razón.

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LUNES

Que raro ponerme a escribir estas cosas. Leyéndome a mi mismo. Descubriéndome (que gay que suena!!). Viéndome desde afuera. Quizás tendría que haberlo hecho antes. No se. Pero no me puedo lamentar. Por suerte, aunque tarde, lo estoy haciendo. El doctor tenía razón.

Es increíble la cantidad de cosas de las que me doy cuenta ahora, releyendo lo que escribo. Leyéndole al doctor en la sesión de los viernes. Repasando detenidamente cada cosa que hago. Es más fácil llegar, y leerle lo que hice, que contárselo haciendo memoria. Siempre tiendo a contar las anécdotas con mucho más brillo de lo que realmente sucedieron. La frialdad y objetividad de un texto contribuyen a que el doctor tenga un panorama mas claro de cuales son mis obsesiones y manías. Y de encontrar una manera de curarlas. (las quiero curar?)

Hoy podría decir que tuve un día tranquilo. Me está siendo mucho mas fácil controlarme. No se si serán las pastillas. No creo. Para mi es que yo mismo me estoy dando cuenta de las cosas y puedo controlarlas mejor. Bah, las pastillas también deben ayudar. A quién quiero engañar.

La ida al trabajo fue tranquila. Como dijo el doctor cambié de recorrido. No estoy descubriendo nada nuevo, pero ya van como 10 maneras diferentes de ir al trabajo. Distintos caminos, otros árboles, otras casas. Calles que de otra manera no hubiera conocido. Cortadas que no figuraban en mi mapa. Hay algunas formas de ir que son mas largas que las otras. Pero todas me llevan.

Con cada vez que tomo un camino diferente, se me va armando el plano de los barrios entre mi casa y el trabajo. No voy a decir que antes no me ubicaba, pero ahora siento que todo tiene más sentido. Ya se cuales son paralelas entre sí y cuales perpendiculares. Antes tenía simplemente un esquema muy rudimentario en la cabeza, sostenido por las pocas avenidas que conocía. Eran cuadrados encimados. Ahora esos cuadrados se van llenando. Muchas rayas los van cortando. Y esas rayas van teniendo nombres y casas y chicas en bicicleta. Manchas verdes, vías. Siempre me recuerda a un juego de computadora, el Commandos. Eras un soldado, en un terreno desconocido. Entonces si te fijabas en el mapa, sólo podías ver lo que la vista te permitía. A medida que ibas adentrándote, el mapa se iba descubriendo, dibujando y completando. Eso mismo me pasa.

Igualmente hay vicios que no voy a dejar. Aún hoy sigo midiendo el tiempo que tardo en cada una de las maneras distintas de ir. Pero ya no hay excel, ni sesiones de Google Earth, ni contar los segundos que tardan los semáforos, ni enojarme con antelación cuando sé efectivamente que no voy a llegar con verde a una esquina determinada. Y ese es el peor tipo de enojo que se puede tener, el enojo anticipado. Porque no sólo me siento frustrado cuando el hecho se consuma, sino también en el período inmediatamente anterior, a sabiendas de que se consumará. Es un doble sufrimiento, cuando se que no me debería afectar ninguno de los dos hechos...

En el trabajo me siento mucho mejor. Más relajado. Ya me dí cuenta que no es necesario hacer siempre algo. Que los momentos de ocio, pueden ser "hacer nada". Que los 3 minutos que tarda la pava en calentar el agua para el mate, no tienen que llenarse necesariamente con otra tarea...el paralelismo, Gantt, la superposición de tareas, Taylor, la división del trabajo...son 3 minutos de espera nomás. No es tan difícil mirar una pava calentar agua y simplemente mirarla. Quse se convierta en todo lo importante del mundo. Que sea sólo la pava. Son 3 minutos nomás. No es tan dificil. No lo es.